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Miguel Pérez de Arce y su historia de emprendimiento: "BancoEstado me ayudó a surgir"

Subgerencia de Comunicaciones

, Apr 10, 2013. 12:00

Miguel Pérez de Arce es un experto comerciante ganadero, un pequeño empresario que afirma tener “un buen pasar”; sin embargo, su camino no ha estado libre de sacrificios. Su negocio de compra y venta de animales para producción de carne, ha tenido un crecimiento sostenido a través de los años.

Como proveedor de carne para negocios de todos los tamaños, trabaja con volúmenes moderados de animales cada semana. Se siente orgulloso porque, entre sus clientes, ya cuenta con varias carnicerías reconocidas, la llamada “Vega Chica de Mapocho”, la “Vega Grande” y algunos supermercados de Santiago.

Miguel nos abrió las puertas de su negocio, Dimexpag Ltda., para dar testimonio de su trabajo. Una historia que constituye una experiencia de éxito, que sin duda es un ejemplo para sus pares que gracias a su trabajo, aportan a la economía local y nacional y a la generación de empleo; y también para los microempresarios que proyectan convertirse en pequeños empresarios.

Apoyo mutuo

El inicio de Miguel en los negocios fue muy austero. Con el volumen de animales que comerciaba, bastante menor al de hoy, alcanzaba a suplir la demanda de clientes que tenía. Empezó con poco, “unos cincuenta chanchitos a la semana”, comenta.

Por aquel entonces, Miguel no era un gran aficionado a otros métodos de pago, aparte del efectivo. “Cuando partí, hace varios años, no me gustaba sacar cheques ni cuentas corriente. Entonces, en mi cuenta de ahorro, depositaba los cheques, luego sacaba el dinero, y pagaba todas mis deudas al contado”, cuenta.

Sin embargo, el vínculo de apoyo mutuo comenzó cuando Miguel quiso crecer. Recurrió a BancoEstado y recibió una cuenta corriente con línea de crédito, además de un crédito Fogape para emprendedores. Este hecho marcó un acercamiento de Miguel con el sistema bancario, una prueba más de los beneficios de la bancarización para apoyar el desarrollo de las personas.

Miguel también confiesa que uno de los motivos más fuertes para elegir a BancoEstado fue su presencia en todas partes. “Por mi rubro, a veces tenía que ir a Santa Cruz, a San Fernando, y a otras localidades, y en todos los pueblos hay un BancoEstado, a veces es el único. Por ejemplo, yo compraba 100 o 150 corderos, entre cuatro y siete millones de pesos. Cargábamos los animales, yo llevaba al huasito a BancoEstado, hacía el cheque y él lo cobraba inmediatamente”, explica.

Por sobre todo, Miguel valora el aporte mutuo que existe entre el banco y los clientes “donde ambas partes dan y reciben”, condición que estima básica para todo tipo de relación comercial. Sobre todo, se refiere a la buena comunicación que ha tenido con ejecutivos de la entidad financiera.

“He recurrido a BancoEstado Pequeñas Empresas, y me han otorgado un gran apoyo. En una oportunidad, hace unos tres años, me invitaron a un desayuno con los ejecutivos. Tuvimos una conversación muy franca y directa, donde les dije “ustedes son mis socios, y espero que ustedes piensen lo mismo de mi persona”, relata.

Presente y proyecciones

Hoy por hoy, Miguel se considera todo un pequeño empresario. Con un mayor respaldo económico, pudo adquirir más animales y mejorar ostensiblemente sus ventas. Actualmente, comercia entre 200 cerdos, y un promedio de 100 y 150 corderos a la semana a un amplio abanico de clientes.

Por supuesto, este emprendedor desea seguir desarrollándose, con proyectos en los que BancoEstado puede aportar. “Junto a mi hijo, queremos comprar una propiedad para acondicionarla como distribuidora, donde pueda tener una cámara de conservación, llevar la mercadería y poder distribuirla desde allí. Sería mucho mejor y más rentable para mí”, sostien